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Category: Short Stories

Micro relatos IX: Caballo Andaluz / Short Stories IX: Andalusian Horse

~ Caballo Andaluz ~

“Es mi nombre artístico, Paco Pérez no era llamativo y Flores ya está muy visto. También rapeo y hago danza contemporánea, pero lo que más vende es el tablao flamenco”. Artista polivalente, en su tiempo libre hace de guía turístico por el Barrio sevillano de Santa Cruz.

*Colección Profesiones Animales de María Tudela. Encuéntralas todas sin marca de agua en mi Instagram o en el hashtag #profesionesanimales 😉

*Además, visita la tienda para hacerte con sus versiones en láminas y pósters, camisetas, bolsas de algodón y mochilas.

~ Andalusian Horse ~

“That is my artistic name, Paco Perez was not catchy and we have already had enough Flores. I also rap and make contemporary dance but, truth said, the flamenco show sells itself” A multi-talented artist, during his free time he guides tourists around the Sevillian quarter of Santa Cruz.

*Animal Professions, Collection by María Tudela. Find them all without water mark on my Instagram or follow the hashtag #profesionesanimales

*You can also find their versions on prints, t-shirts, and cotton bags in my shop.

silueta de un hombre sobre fondo negro

Versos libres III: Había olvidado que. / Free verse III: I had forgotten.

Había olvidado completamente que tenía una vida para mí, que yo era vida en sí misma.
Estaba tan alienado por este mundo que se desmorona que me había hundido en el vacío de la emoción, un vacío de existencia.
Había olvidado que una vez había estado lleno de vida, lleno de palabras que contaban las maravillas de las cosas que se quedan por decir y que celebraban los colores del silencio y del ser.
Había olvidado mi pluma, mi lengua, que tenía una mente propia.
Ya no más.

*Puedes encontrar la ilustración original en este enlace.

Free verse III: I had forgotten.

I had completely forgotten that I had a life for myself, that I was life itself.
I was so alienated by this crumbling world that I had drowned myself into the emptiness of emotion, a vacuum of existence.
I had forgotten that I was once full of life, filled with words that told the wonders of the unspoken things and celebrated the colors of silence and being.
I had forgotten my pen, my tongue, that I had a mind for myself.
Not anymore.

*You may find the original illustration on this link.

Microrrelatos VII: 3 en raya// Short stories VII: tick-tack-toe

Mientras algunos se empeñan en tener una vida perfecta, otros tratamos de jugar al 3 en raya con bolígrafos no pintan.

*Puedes encontrar la ilustración que inspiró este micro relato en este enlace

Short stories VII: tick-tack-toe

While some people devote themselves to have THE perfect life, some of us simply try to play tick-tack-toe with a wasted pen.

*You may find the illustration inspired by this short story following this link

Microrrelatos III: El dragón del caos / Short stories III: The Dragon of chaos

Al fin y al cabo, no somos más que niños intentando controlar ese caballero armado que nos defenderá ante el dragón de nuestros miedos.

Vamos por la vida como si no pasara nada, como si solo tuviéramos que andar para que nuestros pasos nos lleven hacia delante sin más. Como si todo esto no significara nada, como si la vida fuera tan solo una fugaz existencia entre el cielo y la tierra, un rayo instantáneo en una tormenta de verano, una tormenta de arena africana en plena primavera europea… Y qué más da, ¿no? Solo hay que caminar.


Se equivocan. ¿Cómo carajo vamos a caminar si nuestro tobillo está doblado, nuestra cadera desequilibrada y nuestra vista nublada? ¿Qué camino es el que pisamos cuando estamos volando sobre el abismo y un mar revuelto se agita bajo nuestro paso? ¿No es contradictorio pensar que tan solo hay que andar, cuando hay que poner en marcha toda una maquinaria de músculos e intenciones para que el paso llegue a suelo sin tambalearse y resbalar? 

Yo me he enfrentado a mi miedo. Me he visto completamente paralizada ante él, atemorizada, sin aliento, con el corazón en un puño y lágrimas de pura angustia recorriendo en tropel mis mejillas. Me he visto sola, muy sola, ante una puerta enorme, tan alta que se perdía en el infinito, abierta a una oscuridad tan profunda que no se oía absolutamente nada más que vacío saliendo de ella, absorbiendo toda energía como un agujero negro. Me he visto ahí plantada, totalmente incapaz de moverme. Llorando. He llorado mucho, como una niña pequeña sin consuelo, sin abrazos, sin porqués. Percibiendo al dragón al otro lado… 

Y he cerrado los ojos, he hecho acopio de todo mi valor y he dado un paso adelante. He atravesado la puerta y me he visto en una sala oscura, tan infinita como el vacío. Llevaba una espada en la mano, más grande que mi cuerpo de niña de 6 años, más grande, 100 veces más, que el lazo rojo de mi cabeza. He buscado al dragón, aunque no ha hecho falta dar muchas vueltas, él solito ha aparecido ante mí, riéndose de mi diminuta e insignificante existencia, y de mi espada de ilusiones de colores que se derretía ante su sola presencia… Y entonces he tirado mi espada al suelo. Le he gritado “¡¡¡no te temo!!!” y he corrido llorando hacia él, abrazándome a una de sus patas con tanta ternura como solo los niños pueden demostrar en momentos tan misteriosamente magníficos y perturbadores como este… Y el dragón ha bajado su cuello, dejándome trepar por él. Y hemos volado por el infinito, tornándose la sala oscura en una vasta llanura llena de flores silvestres, aire puro, fresco aroma de flores recién nacidas; oía el cantar de los pájaros y el zumbido de las abejas, rumor de agua corriendo cerca, sintiendo la lluvia en mi cara y el rayo de sol calentándome la espalda…

Para descubrir que todo pasaba dentro de mí.  

Solo cuando nos enfrentamos al dragón y comprendemos que nuestro miedo no es más que un caballero intentando protegernos y abrazamos nuestras bestias internas como parte de aquello que nos hace crecer… Solo entonces podemos volar sobre la bestia alada, agarrando las riendas de nuestra vida, con el mundo a nuestros pies… 

¿Lo intentamos?

Al fin y al cabo, todo eso no son más que marionetas en las manos de nuestras almas de niños. Almas que, quizás, crecieron demasiado pronto. O se negaron a hacerlo, ¿quién sabe por qué?

*Puedes encontrar la ilustración original que acompaña este relato haciendo clic aquí

Short stories III: The Dragon of chaos

In the end, we are nothing more than kids trying to control that armed knight who will protect us against the dragon of our fears.

We go through life like nothing happened, like if we only needed to walk so our steps could take us ahead without further ado. Like if all this didn’t mean anything, like if life was just a fleeting existence between the sky and the earth, a momentary lightning in a summer storm, an African sand storm in the height of the European Spring… And what does it matter, right? We just need to walk.

They are wrong. How the hell are we going to walk if our ankle is twisted, our hip unbalanced, and our sight blurred? Which path is that we walk on when we are flying over the abyss and a rough sea shakes under our steps? Isn’t it conflicting to think that we only have to walk, when we need to turn on a whole machinery of muscles and intentions for our step to arrive to land without staggering and slipping?  

I faced my fear. I saw myself completely paralyzed in front of him, terrified, breathless, with my heart hunched over, and tears of pure anxiety running in droves down my cheeks. I saw myself lonely, very lonely, in front of a huge door, so tall that it got lost into the infinity, open to such a deep darkness that I could hear nothing but emptiness coming out of it, absorbing all energy like a black hole. I saw myself standing up there, totally unable to move. Crying. I’ve cried very much, like a little girl without comfort, or hugs, or reasons. Being aware of the dragon at the other side…
And I’ve closed my eyes, I’ve plucked up all my courage and I’ve stepped forward. I’ve gone through the door and I saw myself in a dark room, so infinite as the emptiness. I was holding a sword in my hand bigger than my 6 year-old-like-body, bigger 100 times than the red bow on my head. I’ve searched for the dragon, although it wasn’t necessary to search for very long, he himself has ran into me, laughing at my tiny and insignificant existence, and at my sword of colorful hopes that melted with its only presence… And then, I’ve thrown my sword to the ground. I’ve shouted: “I don’t fear you!!!” and I’ve ran, crying, towards him, hugging one of his legs with such tenderness as only children can show in so mysteriously magnificent and disturbing moments as this… And the dragon has taken down his neck for me to climb. And we have flown through the infinity, the room turning into a vast field filled with wild flowers, fresh air, fresh scent of newborn flowers; I heard the birds singing and the bees buzzing, murmur of water running near by; I felt the rain on my face and the sunlight warming up my back…

To discover that all that was happening inside me.

Only when we face the dragon and we understand that our fear is nothing else than a knight trying to protect us, and we embrace our inner beasts as part of that which makes us grow.. Only then we can fly upon the winged beast, holding the reins of our life, with the world at our feet…

Shall we try?

In the end, all that is nothing else than puppets in the hands of our child-like souls. Souls that perhaps grew up too soon. Or they refused to, who knows why?

*You may find the original illustration that goes with this story by clicking here

Reflexiones III: Libertad & Castigo / Reflections III: Freedom & Punishment.

La libertad es el mayor regalo de la vida y, a la vez, el peor castigo.

La libertad no es tan solo poder hacer lo que quieras, decir lo que piensas o elegir lo que más te gusta. También es decidir cuando las cosas son difíciles. Si no fuéramos libres, todo sería más fácil: toda nuestra vida giraría en torno a unas normas establecidas que serían la base para decidirlo todo, hasta el café para tomarte a las cuatro de la tarde. Y así, sin tener que decidirse por nada, todo sería más fácil.

Pero eso no es libertad. Libertad es tener la capacidad de elegir una opción dolorosa en una situación complicada, no porque sea precisamente lo más cómodo sino porque es lo más necesario. Y eso duele. La libertad puede doler demasiado. Pero si no fuéramos libres, toda nuestra existencia sería una mentira.

Así que no tengas miedo de sufrir por tener la libertad de decidir algo doloroso. Más vale ser libres que pasar una vida atado a normas que solo existen en el pensamiento colectivo.

Tarde o temprano, te lo agradecerás a ti mismo.
___________________

Reflections III: Freedom & Punishment.

Freedom is life’s most precious gift and, at the same time, its worst punishment.

Freedom is not only to be able to do whatever you want, to say whatever you think, or to choose whatever you like the most. It is also to decide when things get difficult. If we were not free, everything would be easier: our entire life would revolve around some established rules that would conform the base upon which everything is decided, even the kind of coffee you drink at 4 p.m. And so, with nothing to decide for, everything would be just easier.

But that is not freedom. Freedom means to be able to choose a painful decision in a difficult situation, not precisely because it’s the most comfortable thing but because it’s the most necessary. And that hurts. Freedom can hurt immensely. But if we were not free, all our existence would be a lie.

So, don’t be afraid of suffering for having the freedom to choose something painful. It is worthier to be free than spending a life upon rules that only exist in the collective mind. 

Sooner or later, you’ll be thankful to yourself.

Microrrelatos II: La mente es como un paracaídas / Short stories II: Minds are like parachutes.

– La mente es como un paracaídas.
– ¿Qué?
– Solo funciona cuando está abierta.
– Madre mía. ¿Otra vez? ¿Otra vez estás con eso de las citas? Por favor, ¡déjalo ya! Me estás volviendo loca.
– ¿Qué problema tienes? ¿No te gustaban estas cosas de las citas célebres de personajes famosos?
– Si tú lo dices… ¿Y quién dijo esa graaaaan cita?
– Thomas Robert Dewar.
– Toma ya, tan famoso como Stephen King.
– No seas tan irónica. Me gusta más cuando simplemente te ríes. – se pausa por un momento, reflexivo; ella aguarda con los labios entreabiertos, el gesto de haberse quedado con la palabra en la boca – Eres tan linda como un bebé cuando ríes…
– ¿Quién está siendo irónico ahora?
– ¡No es broma! Me encanta tu risa. Esas marquitas alrededor de tus labios y tus ojos que me hacen saber que eres feliz… Y no sé, simplemente adoro eso, y me siento agradecido por verte así y tenerte a mi lado.
– Vas a hacer que me derrita… No sé qué contestar…
– Tampoco era una pregunta.

Después de unos minutos en silencio, finalmente ella le coge la mano y dice:
– ¿Qué estabas diciendo sobre… paracaídas? Incluso aunque no vaya a entenderte, me gustaría intentarlo. Quisiera saberlo si es importante para ti.
– Dewar tenía razón. Ahora tu mente está abierta, ahora tu mente está funcionando. Justo como un paracaídas.
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Short stories II: Minds are like parachutes.

– Minds are like parachutes.
What!?
They only function when they are open.
Oh my God! Again? Are you again with that quotation thing? Please, stop it! You are driving me crazy!
What’s the matter? Don’t you like those things about quoting famous people?
If you think so… And who said that great quotation?
– Lord Thomas Robert Dewar.
Oh! He is as famous a writer as Stephen King!
– Don’t be so ironic. I prefer it when you just laugh… – he pauses for a second, thoughtful. She awaits with her lips half open, with the gesture of having been left cut off – You are as lovely as a baby when you laugh.
-Now, who is being ironic?
– I’m not joking! I love the way you laugh. Those little marks around your lips and your eyes which let me know that you are happy… I don’t know, I just adore that and I’m grateful for being with you.
Now you are melting me… I have no words to answer…
It wasn’t a question either.
After a few minutes in silence , she holds his hands and says:
-What were you saying about parachutes? Even if I’m not going to understand you, I’d like to try. I’d like to know it if it’s important for you.
-Dewar was right. Now your mind is open, now your mind is working. Just like a parachute.

Microrrelatos I: Un campo de minas que explota en una lluvia de margaritas / Short stories I: A minefield exploding in a shower of daisies

– No temas mi vida, estoy contigo.
Y ella se relajó. Le abrazó, cerró los ojos y dejó volar su pensamiento. Sabía que le amaba. Gracias a él había aprendido que el amor es más que una reacción química: el amor es lo que queda cuando la química desaparece.
De repente, se sonrojó. El sonido de los pasos acercándose le recordó a aquel día cuando él corrió más rápido que nunca para agarrarla justo en el momento en el que se estaba cayendo. Y ahora que había tocado fondo y era hora de levantar cabeza de nuevo, ahí estaba él sujetando su mano y tirando de ella hacia arriba. Sí, eso es amor: cuando tu cuerpo ya ni siquiera te pertenece pero él sigue abrazando tus ideas con tanta ternura que podría hacer explotar un campo de minas en una lluvia de margaritas. En la vida, cómo muestras tu amor lo es todo.


Short stories I: A minefield exploding in a shower of daisies

– Don’t fear honey, I’m with you.
And she relaxed. She hugged him, closed her eyes and let her thoughts flow. She knew he loved her. Thanks to him she learnt that love is not just a chemical reaction: love is what remains when chemistry disappears.
Suddenly, she blushed. The sound of footsteps reminded her of that day when he ran faster than ever to catch her at that very moment she was falling down. And now that she had bottomed out and it was time to get up, he was there holding her hand and pulling her up. Yeah, that’s love: when your body doesn’t belong to you anymore but he’s still embracing your ideas with such tenderness that it could make a minefield explode in a shower of daisies. In life, how you show your love means everything.

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